jueves, 28 de enero de 2010

Capitulo 3º- Absurda e inconsciente.

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Estuve sentada en la puerta de casa nose cuanto tiempo, sin pensar, sin sentir unicamente sentada, no sabia muy bien que hacer solo sé que sentia frío mucho frío ese frio que se siente cuando estas sola, abandonada y no tienes calor humano cerca.Al final sin pensar, me levante y entre en casa mamá estaba sentada con la luz apagada esperandome con un cigarrillo en la mano.

-¿Que horas son estas Nacha?- me preguntó, su mirada desprendia una sensacion de disgusto y furia. La miré sin ver nada, y subí a mi habitación.

Al entrar y ver esa dulce habitación, exploté... estaba furiosa conmigo misma. Arranqué las cortinas rosadas, rompí los peluches y muñecas y después de desprender toda esa rabia caí rendida en la cama abrazé mi almohada y rompí a llorar... En este momento sí sentía, me sentía absurda, infantil y estupida ¿Porque? porque tengo que ser tan estupida, me preguntaba una y otra vez, porque hize caso a Thais, porque fuí a esa estupida fiesta, porque no lo celebre como otros años con mis amigas y una piñata, porque tuve que conocerle.

En ese momento me sentía la mas estupida del mundo, pensé que lo que me ocurria en ese momento era lo peor del mundo, no sabía entonces todo lo que me esperaba y todo por haber realizado esa estupida fiesta de "mayores" llena de glamour y cabrones...

Lloré y lloré nose hasta que hora porque llegó el momento que caí rendida y me dormí.

A la mañana siguiente, cuando desperte y ví mi habitacion destrozada, volvi a recordar el infierno de la noche anterior. No tenía fuerzas para enfrentarme a mamá pero estaba claro que no podía estar encerrada todo el día, tenía que ir a clase y enfrentarme al mundo.

Me puse el uniforme del insti y baje a desayunar, mamá estaba tomando su café y cuando entré ni siquiera me miró, mi desayuno no estaba en la mesa y mamá tampoco porque aunque estaba ahí sentada, su ser y su mente estaban en otro lado o ni siquiera estaban, su cara reflejaba el cansancio y el disgusto de una noche en vela preocupada por su pequeña de dieciocho años que empezaba a arruinar su vida demasiado pronto...

Me dispuse a prepararme mi vaso de leche, cogi unas galletas y mientras miraba de "reojo" a mamá pero ella no se daba cuenta, era como que yo no estaba allí, fue la primera vez que desee con todas mis fuerzas que mamá me hechara la "charla" que me abofeteara, que hiciese algo... pero no lo hizo.

Tomé mi desayuno, y me marché.. desde la puerta dije: -Adiós mamá, me voy a clase.- pero no obtuve respuesta.

De camino a clase, no podía evitar las lagrimas y esa sensación de verguenza que nunca antes había sentido. Al llegar Thais que estaba como siempre esperandome en la puerta del insti, salió corriendo hacia mí, ilusionada, pensando que entre Leo y yo había pasado algo la noche antes, lo que no sabía esque ese maravilloso caballero de ojos azules, fue tan galan conmigo, que no pasó nada, y yo me sentí tan estupida, que en cierta manera odiaba a Thais por haberme metido en su mundo.

-¿Que tal? cuentamé, no he pegado ojo pensado en tu maravillosa y mágica noche- me dijo dando saltos. Mi mirada estaba clavada en sus deportivas rosas, cuando la levante la miré y segui caminado hasta clase, sin ver a nadie sin pensar en nada...

Thais, se quedó mirando como me marchaba, y corrió de nuevo hacía mí...

-Nacha, Nacha... -gritaba una y otra vez.

Por fin me alcanzó. -¿Que te pasa?, ¿te hizó algo ese cabrón?, respondeme porfavor.-me suplicó. -No, no hizo nada ese es el problema-respondí sin más y seguí mi camino.

Fué un dia muy duro, no paraba de pensar en mamá, realmente lo que más me dolía era el haberla hecho pasar por ese calvario de no saber donde está tu hija, y verla entrar sin darte respuesta, escuchar como rompe las cosas con furia y pasa la noche llorando... ¿Que pensaría mamá? estará tan preocupada....

Thais intentó acercarse a mí durante todo el día, pero no quería hablar con nadie y menos con ella tendría que recordar todo lo que pasó y no me sentía con fuerzas...

Sé que para mucha gente eso que ocurrió le paracera algo absurdo, pero era mi primera desilusión, la primera vez que me sentía tan tan pequeña que la verguenza me invadió y además era la primera vez que mamá se disgustaba por mi culpa.

Porfin, terminaron las clases, salí del recinto escolar mirando al suelo sin levantar la mirada y aturdida por todo lo que flotaba en mi cabeza.

De camino a casa, me paré en un parque que siempre estaba lleno de niños a esas horas. Me senté en un banco y volví a llorar. El parque estaba lleno de niños y padres jugando, intente recordar un momento asi en mi vida y no encontré nada, mis padres nunca me había llevado al parque juntos, nunca habían jugado conmigo no tenia ningun recuerdo de mis padres que no fuese discutir y discutir, entonces pensé que el problema de que mi madre no haya tenido vida y siempre este triste y amargada, era yo. Su vida cayó en picado cuando se enteró de su enbarazo, se casó con un hombre que no quería por mí, arruinó su vida por mí y yo, ¿como se lo pago? pasando de ella...

Entre sollozos escuché un voz que me decía,- Toma te sentará bien- levante la mirada y vi una mano que me ofrecía un cigarrillo-No fumo-contesté. Mi primer cigarrillo fue en mi dieciocho cumpleaños y ahora no fumo demasiado pero en momentos asi me relaja.-me dijo de nuevo esa voz. Volví a sentir el dichoso escalofrío de las ocasiones anteriores y temí mirar porque sabía perfectamente de quien era esa sugerente voz.

-Venga, yo te enseño- susurró.

Me decidí a levantar la mirada y... no podía creerlo era el de nuevo.

-¿Que haces aqui?- le pregunté.

-Fui a buscarte a la salida de clase y Thais me dijo que te habias ido que habias estado muy rara todo el día, no querias hablar con ella ni con nadie y me preocupaste asique me dirigia hacia tu casa cuando te vi aqui sentada llorando. ¿Por que lloras princesa?

-No creo que te importe- le contesté mirando hacia otro lado.

-Pues crees mal-respondio encendiendose el cigarrillo-mira princesa, hacia tiempo que no sentía algo así, he tenido muchas parejas y ninguna me hizo sentir lo que tú el día que te ví, solo con mirarte supe que debías ser mia- mientras escuchaba todo esto, olvidé por un momento lo sucedido, olvidé a mamá y todos mis problemas sentía como mi corazon palpitaba mas rapido que nunca y pude ver por un instante la luz del final del tunel-estuve toda la noche mirandote-prosiguió Leo- sin atreverme a decirte nada, y eso me asustó porque nunca me había pasado, cuando te tengo cerca siento que mi corazón me habla y me dice que tú eres esa mujer que espero y deseo, pero mi corazón esta confundido Nacha- mi cara cambió- mi corazón no sabe que eres una niña y que te puedo hacer mucho daño- niña, habia dicho niña, mi corazon de hacia unos segundos palpitaba de tal manera que parecía que se iba a salir del pecho ahora estaba roto.

-Tranquilo-respondi mientras me levantaba del banco-no te preocupes si sé que soy una niña y que tu y yo...-no pude seguir rompí a llorar y corrí hasta casa, esta vez sí me sentia estupida, había cometido el error mayor, llorar delante de él y demostrarle que soy una niña una niña enamorada de un amor imposible....

CONTINUARÁ...